Jessica quería una relación formal, la respuesta...
15,113 visitas
Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
A pocos días de la celebración de la Noche de Muertos, los espacios publicitarios se llenan de mensajes que invitan a vivir esta tradición en Michoacán. Sin embargo, para Pavel Ulianov Guzmán Macario, vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), esta promoción refleja “el rostro más visible de las políticas colonialistas actuales”.
De acuerdo con el representante del CSIM, las políticas turísticas del estado no se diseñan con base en esquemas que beneficien o incluyan a las comunidades indígenas. “No se les consulta qué proponen, qué necesitan o qué quisieran disponer; por el contrario, las decisiones se imponen desde los escritorios del gobierno”, señaló.
Guzmán Macario criticó que marcas y eventos como “Michoacán, el alma de México”, “K’uinchekua” —denominada “La Fiesta de Michoacán”— y la “Ruta Don Vasco” no hayan sido consultadas con los pueblos originarios. Enfatizó además que Vasco de Quiroga fue “un instrumento de la conquista espiritual”, por lo que consideró incoherente promover su figura sin un análisis histórico desde la visión de las comunidades.
“Sigue siendo un doble discurso: por un lado, se dice que se apoya a las comunidades, pero en la práctica se siguen imponiendo políticas desde arriba”, expresó.
El vocero del CSIM apuntó que, pese a que las celebraciones de la Noche de Muertos se promueven con la imagen de los pueblos indígenas, la derrama económica no llega directamente a ellos.
Como ejemplo, mencionó que el gobierno estatal destina alrededor de 90 mil pesos para apoyar la organización de la Noche de Muertos en Janitzio, mientras que en Jarácuaro, una isla con menor “atractivo turístico”, el apoyo apenas alcanza 40 mil pesos, aunque los preparativos implican gastos de hasta 150 mil pesos.
“Las grandes derramas económicas se quedan entre los empresarios y los municipios como Morelia, Pátzcuaro y Quiroga, mientras que a las comunidades llega muy poco”, señaló.
Ante este panorama, Guzmán Macario planteó la necesidad de reorientar la política turística estatal hacia un modelo de turismo comunal o comunitario, similar al que se aplica en países como Perú.
Este enfoque, explicó, busca que el turismo no “explote” la historia y la identidad de los pueblos originarios, sino que promueva su conocimiento y respeto, garantizando que los beneficios económicos permanezcan en las comunidades.
“Hace falta cambiar la política turística. No hay un turismo comunal en Michoacán, como sí lo hay en otros países. Lo primero es reconocer a los pueblos indígenas como sujetos de su historia, y lo segundo, consultarlos sobre qué quieren hacer con sus tradiciones, sin imposiciones”, concluyó.