Redacci贸n / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoac谩n:
El presidente L贸pez Obrador ha innovado el proceso sucesorio. En primer t茅rmino, 茅l se erige abiertamente como la autoridad superior para procesar la candidatura presidencial. Segundo, los tiempos anticipan todo lo razonable; de hecho, la sucesi贸n inici贸 desde 2021 al mencionar a quienes se perfilaban en la selecci贸n. Tercero, intent贸 evitar la polarizaci贸n entre Sheinbaum y Ebrard al incluir a un tercero con bajo conocimiento, pero con la mayor cercan铆a y confianza del presidente, gobernador nombrado secretario de Gobernaci贸n. Cuarto, la encuesta reemplaz贸 a la urna y al votante. Quinto, una contienda sin debate y con exclusi贸n a medios de comunicaci贸n independientes.
El domingo Consejo Nacional de Morena formaliz贸 las reglas y pr贸ximamente se conocer谩n las renuncias de los aspirantes. El proselitismo no permite debates y que convoquen a medios no afines al oficialismo, seguramente la realidad se impondr谩 y las televisoras y la radio estar谩n presentes. Es evidente que el procedimiento afecta a quien lleva ventaja y beneficia al candidato menos conocido, o sea, al hasta hoy secretario de Gobernaci贸n Ad谩n Augusto L贸pez. Para Ebrard el tema fundamental es que la encuesta tenga solo una pregunta, aunque no ser谩 el caso; en realidad, m谩s relevante ser铆a si se segmentara a los encuestados para excluir a quien no votar铆a por Morena o rechaza a L贸pez Obrador. Un tema importante para dar credibilidad y autenticidad al sondeo de opini贸n es que utilizar铆an varias casas encuestadoras seleccionadas a partir de propuesta de los aspirantes.
Las oposiciones formales no han tenido la velocidad del jefe del Ejecutivo; no por escr煤pulos respecto a la legalidad, simplemente su reino no es de este mundo, al menos as铆 parece. Se reunieron PRI, PAN y PRD despu茅s de las elecciones pasadas para decir que s铆 van en coalici贸n, que para el 26 de junio se determinar铆a el m茅todo para seleccionar candidato y que exclu铆an abanderar a un desafecto del oficialismo. Se dice que entre las reglas est谩 reducir a 100 mil las firmas para ser considerado como posible candidato, en lugar del mill贸n al que se refiri贸 Marko Cort茅s; que habr铆a debates en el pa铆s y que se seleccionar铆a a trav茅s de encuesta.
Por su parte, en el Frente C铆vico est谩 exigiendo a los partidos la democratizaci贸n del proceso de selecci贸n a trav茅s de elecciones primarias. Ellos han expresado su determinaci贸n de organizarlo con personalidades de prestigio y acreditada experiencia. Mientras, Movimiento Ciudadano reitera que no ir铆a en coalici贸n, pero sin precisar la modalidad bajo la cual seleccionar铆a a su candidato presidencial.
Siete partidos pol铆ticos nacionales concurrir谩n a la elecci贸n. Llama la atenci贸n que ninguno de ellos haya optado a iniciativa propia promover la democratizaci贸n del proceso de selecci贸n del candidato (a) presidencial. PVEM y PT se allanaron a la postura que surja del Consejo Nacional de Morena. El PRI, PAN y PRD conf铆an m谩s en las encuestas que en las urnas. Son m谩s baratas, pero menos confiables y en ninguna parte son utilizadas a manera de sustituir procesos electorales. MC que pretende diferenciarse del resto, confirma que tambi茅n dejar谩 la decisi贸n a discreci贸n de su dirigente hist贸rico, Dante Delgado.
Los aspirantes es la parte m谩s visible de lo que sucede al interior de las organizaciones pol铆ticas que procesan las candidaturas. Al presidente L贸pez Obrador no se le puede regatear que modificara la manera de resolver la sucesi贸n, muy a su modo, al margen de la legalidad, de la equidad en la contienda, anticipando tiempos y con la modalidad de la encuesta a pesar de su dicho sobre la consulta ciudadana o de que el pueblo tiene el derecho a decidir los temas m谩s fundamentales; por lo visto, quien deber谩 continuar con su proyecto pol铆tico no es materia para que el pueblo decida.
En el lado opositor son muchos los (las) aspirantes con trayectoria de relieve. No hay manera de que un grupo cerrado pueda determinar con acierto qui茅n es la mejor opci贸n. A iniciativa del Frente C铆vico se les presenta la oportunidad de abrir el proceso, conciliar inclusi贸n con orden, legalidad con participaci贸n; credibilidad con innovaci贸n. Para ello es indispensable que sea un directorio ciudadano de calidad el responsable de dirigir el proceso, asunto cr铆tico y, por lo visto, refractario a los dirigentes de los partidos. Pretenden credibilidad y legitimidad, pero no quieren pagar el precio.