Jessica quería una relación formal, la respuesta...
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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Las ideas llegan en los momentos menos indicados, pueden aparecer mientras leemos un libro, nos bañamos o escuchamos una canción. La idea de lograr una vacuna contra el SARS-CoV-2 en México, virus que provoca la enfermedad del covid-19, surgió en un seminario que no tenía ninguna relación con las vacunas.
Laura Palomares, investigadora del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuenta que para iniciar el proceso de una vacuna contra el coronavirus ya contaban con una plataforma que facilita el desarrollo de vacunas. Los primeros experimentos los comenzaron con zika y dengue, dos virus relevantes en la salud pública del país. El reto sería intentarlo con SARS-CoV-2.
Dos alumnos jugaron un papel importante para el desarrollo de esta plataforma: Esmeralda Cuevas y Arturo Liñán, estudiantes del Instituto de Biotecnología. La alumna de doctorado contribuyó con el descubrimiento de la secuencia del zika y dengue, mientras que el estudiante de maestría comenzó a trabajar con el proyecto.
"Entonces dije, utilicemos esta proteína como transportadora de esto que descubrió Esmeralda y que ese sea el proyecto de Arturo, fue como inició, digamos, el utilizar esta plataforma. Esto que tuvimos fue como poner una semilla.
La realidad es que tú le dices a los alumnos esta es la semilla y el alumno lo convierte en un árbol frondoso porque ellos lo cuidan. A uno se le ocurre una idea y la elabora y la convierten en una realidad", cuenta Laura Palomares, doctora en Ciencias de la UNAM.