Jessica quería una relación formal, la respuesta...
15,113 visitas
Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Mi papá siempre intentó involucrarme en temas de reparación de la casa, pero no fue hasta que empecé a vivir sola que realmente entendí por qué era tan importante para él que yo conociera sobre herramientas y tuviera nociones básicas del cómo funcionaban las instalaciones de agua, luz y gas.
Por esa razón me emocioné al descubrir FemHouse, una cooperativa yucateca creada por mujeres para mujeres, que trabaja en varios rubros de la construcción, desde mantenimientos preventivos hasta reparación y mano de obra para proyectos domésticos y empresariales.
Además, esta propuesta enseña a otras mujeres sobre plomería, electricidad, albañilería, jardinería, mecánica básica y carpintería. Su objetivo es intercambiar conocimiento e invitarlas a perder el miedo y a entender más sobre estos oficios considerados “de hombres”.
Para saber más sobre este colectivo, hablé con Arely Ramírez, Analúa Espinosa, Dana Lara y María Torija, parte del equipo FemHouse en Mérida.
Arely: empezamos como una propuesta de sororidad y autoempleo, pero hoy es una respuesta a las injusticias laborales que se viven en nuestra área de desarrollo profesional.
El mercado inmobiliario tiene uno de los niveles más altos de quejas, desigualdad, inequidad de género y transgresiones a la salud mental y física de las personas que laboramos en él. Nuestros esfuerzos se enfocan en transformar el trato para las mujeres generadoras y receptoras de servicios en este sector.
María: al principio nos abrieron el espacio por ser una alternativa más segura para ellas, pero actualmente nos están contratando por la calidad de los servicios y, sobre todo, por la calidez con la que atendemos a nuestras clientas, ya que las escuchamos y apoyamos en todo el proceso.
Analúa: la cantidad de solicitudes entre mujeres por este tipo de servicios es muy grande. La respuesta ha sido buena porque somos muy profesionales. Tenemos una gran responsabilidad de cambiar los estigmas y prejuicios sobre nuestro ámbito de trabajo.
Arely: envías un inbox en Facebook solicitando un servicio, te pedimos todos tus datos, fotografías y descripción del problema.
Primero hacemos una visita de diagnóstico. Si se puede, realizamos la reparación en ese momento. Si no, se prepara un presupuesto y programamos otra visita. Preferimos que la clienta compre los materiales para garantizar la transparencia y ofrecer precios justos.
Analúa: cuando realizamos un servicio, les explicamos todo el proceso para que sepan por lo que están pagando. Si ellas sienten curiosidad o quieren involucrarse, les explicamos a detalle, pues así la próxima vez podrán resolverlo sin ayuda, o al menos intentarlo.
Foto. Femhouse
Analúa: por cuestiones de espacio, sólo pudimos aceptar a 15 mujeres, pero tuvimos desde una niña de 13 años hasta una señora de casi 60. Aunque llegaron con mucho miedo a tocar un conector, fue muy bonito verlas salir con la confianza de decir: “yo puedo hacerlo”.
Arely: se le dio un tip muy sencillo para sentirse más seguras: puedes meter mano en cualquier parte de la instalación eléctrica, siempre y cuando la pastilla esté abajo.
Dana: a partir de septiembre de 2019 se impartirán talleres formativos de distintos temas cada fin de semana. Todas las convocatorias las pueden revisar directo en nuestro Facebook. Es importante recordar que son impartidos por mujeres y para mujeres.
Foto. Femhouse
Arely: Una caja de herramientas o de resguardo, guantes, gafas protectoras, martillo, llave perica, pinza de presión, desarmador de punta y plano, escalera de 4 o 5 peldaños, cinta de aislar y de teflón, un nivel, lubricante multiusos para piezas y protección de superficies metálicas, cutter, flexómetro, lámpara, tornillos, taquetes, clavos y taladro.
FemHouse tiene planes de expansión a otros estados de la república, e incluso propuestas de crecimiento en Latinoamérica, pero su meta ahora es consolidar el proyecto en Yucatán.
También están trabajando en integrar a mujeres en cárceles para ofrecerles un trabajo digno y en comunidades de mujeres marginadas que buscan recuperar su autonomía.
Si te interesa colaborar con ellas, no dudes en escribirles a través de su página de Facebook, pues están en la búsqueda de chicas que quieran integrarse a lo que ellas llaman: “su ejército de constructoras”.