Jessica quería una relación formal, la respuesta...
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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
La transexualidad es un término que se refiere a una persona que se ha sometido a tratamiento hormonal y quirúrgico para adquirir la apariencia física de las personas del sexo opuesto
Los transexuales explican haberse sentido del otro género desde siempre. En el estudio de su infancia se distingue que ya de niños tienen una conducta propia del sexo opuesto, aunque ellos todavía no son conscientes de lo que les sucede. Después, ya en la adolescencia pueden tener periodos en los que se esfuerzan por comportarse según su sexo biológico, esforzándose por olvidar su problema. Ante la imposibilidad de mantener esta conducta por demasiado tiempo, esta estrategia termina fracasando irremediablemente.
Un estudio de varios expertos de la Universidad de Ámsterdam (Zhou, Hofman, Gooren y Swaab) es calificado como la mayor evidencia de que el cerebro de las personas transexuales y el cerebro de las personas del sexo con el que se sienten identificadas es estructuralmente y a nivel neuroquímico idéntico. Existen evidencias en numerosos estudios sobre animales que demuestran que una exposición a hormonas del sexo contrario durante la gestación pueden producir comportamientos relacionados con el sexo contrario, de lo cual se deduce que el origen de esta condición podría generarse durante la gestación del feto.
Sea como fuere, atrás quedan las viejas ideas acerca de que los transexuales tienen un comportamiento condenable o digno de ser rechazado. La transexualidad, disforia de género o síndrome de Benjamin, es una cuestión de identidad, nunca relacionada con la delincuencia ni con los «vicios», ni tiene relación alguna con la vida sexual de la persona. La cuestión de la transexualidad ha ido evolucionando en los últimos años, modificándose muchos conceptos que se refieren a la identidad sexual
Los jóvenes transexuales y transgénero (también llamados trans), y los jóvenes que no se rigen por los estereotipos de género, no deberían ser los únicos que luchen en contra del discrimen y la violencia anti-trans. Tampoco deberían ser los únicos que defiendan las políticas en contra del discrimen en las escuelas y otros lugares.
Los padres, familiares, maestros, administradores y otros jóvenes también pueden jugar un papel vital.
SÍ, pregúntale a los jóvenes qué nombre o pronombre (“él” o “ella”) prefieren, y responde con respeto.
NO le hagas preguntas invasivas e inapropiadas sobre sus cuerpos o sexualidad a los jóvenes trans.
SÍ, construye un entorno positivo donde se apoye la expresión de género individual y exista un espacio para el debate.
SÍ, crea un foro para el debate sobre la violencia y las acciones en contra de estudiantes trans y estudiantes que no siguen los estereotipos de género. Organiza asambleas en tu escuela o comunidad que traten el tema del acoso escolar, o invita a diferentes participantes a que compartan sus experiencias como jóvenes o adultos trans.
SÍ, apoya esfuerzos que buscan darle prioridad a los problemas de los estudiantes que se identifican como transexuales, transgénero o no se rigen por estereotipos de género. Puedes apoyarlos por medio de grupos estudiantiles, como las alianzas de estudiantes gay y heterosexuales (abreviados como GSA en inglés). Por ejemplo, verifica la página web en inglés sobre la campaña en California, Más allá del sistema binario (Beyond the Binary) de la Red de Alianzas de estudiantes gay y heterosexuales (Gay-Straight Alliance Network).
SÍ, defiende políticas y reglas que respeten y protejan a los jóvenes trans, ya sea en la escuela o en instituciones de custodia estatal.