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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Médicos residentes de Durango, quienes iniciaron protestas para evitar ser enviados a Sinaloa debido a la violencia en ese estado, han logrado evitar este destino, pero las nuevas asignaciones no son menos complicadas. En lugar de Sinaloa, fueron enviados a Michoacán, otro lugar marcado por la inseguridad derivada del crimen organizado.
El lunes, los residentes de Medicina Familiar comenzaron a manifestarse en la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Durango. Su principal demanda era no ser enviados a Sinaloa, donde la violencia ha aumentado en las últimas semanas a raíz de disputas entre facciones del Cártel de Sinaloa. Tras varias horas de negociación, el IMSS aceptó que el 50% de los residentes se quedara en Durango y el otro 50% fuera destinado a estados más tranquilos como San Luis Potosí, Zacatecas y Chihuahua. Sin embargo, un grupo de 16 egresados de la especialidad de Urgencias fue asignado a Michoacán, lo que ha generado descontento en los profesionales.
"Sí queremos ir, pero también queremos regresar", es uno de los mensajes que se puede leer en las pancartas de los médicos inconformes. A pesar de que el lunes a las 14:00 horas se venció el plazo para firmar las asignaciones, los médicos se negaron a aceptar las plazas, buscando una nueva reubicación y negociando con el IMSS.
La situación no es exclusiva de Durango. En Chihuahua, médicos residentes también se han manifestado en contra de las asignaciones, principalmente a Sinaloa, debido a las condiciones de violencia. Un grupo de residentes de Medicina Familiar en Chihuahua explicó que más del 80% de las rotaciones de campo para los residentes están siendo enviadas a Sinaloa, mientras que solo el 20% ha sido asignado a estados con menos riesgo. La delegación del IMSS en Chihuahua ha señalado que solo se asignó una plaza en Sinaloa, pero los residentes contradicen esta versión, señalando que al menos 15 médicos de la ciudad fueron destinados a este estado de alto riesgo.
La creciente inseguridad en varias regiones del país ha llevado a los médicos a protestar por sus condiciones laborales y a exigir que se reconsideren las asignaciones. Ante la situación, algunos de los inconformes han amenazado con un paro nacional si no se encuentran soluciones que garanticen su seguridad.